acurrucamiento
Dos o más masas corpóreas se mezclan en un acurruco. En un acurruco, las masas se juntan, friccionan, agrupan en busca del calor perfecto, de la comodidad absoluta. Este acurruco se logra al completar la sensación total de recubrimiento. “La idea se asemeja al querer transformarse en una manta” dijo, o algo así recuerdo. Las masas, lo suficientemente articuladas, encuentran la forma más dócil de achicarse, expandirse, deformarse y entrometerse en cada hueco llenando cada espacio inhabitado que podría haberse llegado a calar entre sus huesos. Con el simple deseo se contraen y amoldan, se vuelven líquido sobre las sábanas hasta rellenarlo todo y volverse un pequeño mazacote inteligible entre sí. La sola idea de lograrlo, extasía a la masas, que comienzan a agitarse, frotándose las unas a las otras hasta el cansancio más exhausto y mejor bien buscado. Logrando así la perfecta pila de texturas que calzan como si estuviesen construidas para ello. “El posible acurruco...